El Evangelio de San Mateo (17, 1-9) muestra a Cristo transfigurado que ofrece su luz y su palabra para transformar a toda persona y cualquier circunstancia, para vivir en la caridad e instituir el desarrollo integral para cada ciudadano mexicano y veracruzano.
Tener a Cristo transfigurado es contar con su luz y su palabra para salir de uno mismo y buscar la instauración del proyecto de Cristo, donde todo anhelo humano de justicia, verdad, paz y solidaridad sea realidad para todos. En esta sociedad veracruzana tan empobrecida, injusta y polarizada es indispensable reconocer el don de la luz y de la palabra de Cristo como un regalo divino.
La luz y la palabra de Cristo ayudan a superar diariamente la tentación de la autoreferencialidad que tanto enferma y tiraniza a las personas y a la sociedad mexicana. Tener la luz y la palabra de Cristo permiten vivir con una fuerza interior que logre acabar con la mentira, el encono y la división para buscar, todos sin exclusión de nadie, proyectos sellados con el bien común. Pensar en los propios intereses y proyectos, sin diálogo inteligente y escucha atenta a los demás, aniquila y extermina de un solo golpe la base fundamental que impulsa y vigoriza todo proyecto comunitario de desarrollo integral.
Tener la luz y la palabra de Cristo es vivir en el agradecimiento para cambiar las estructuras de injusticia.
EI Papa Emérito, Benedicto XVI, en su carta Caridad en la Verdad indicó y afirmó la propuesta de la lógica del don: "La caridad en la verdad pone al hombre ante la sorprendente experiencia del don. La gratuidad está en su vida de muchas maneras, aunque frecuentemente pasa desapercibida debido a una visión de la existencia que antepone a todo la productividad y la utilidad. El ser humano está hecho para el don, el cual manifiesta y desarrolla su dimensión trascendente" (Número 34).
La gratuidad del don divino es el camino sinuoso y arduo que nos llevará un progreso solidario y a la abundancia de oportunidades, para que vivamos con dignidad. La gratuidad vivida en todos los niveles de la sociedad es el camino seguro para alcanzar el verdadero progreso de todos y para todos.
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