domingo, 1 de marzo de 2026

OraciΓ³n a la Divina Providencia


 π‘Άπ‘Ήπ‘¨π‘ͺ𝑰Ó𝑡 𝑨 𝑳𝑨 𝑫𝑰𝑽𝑰𝑡𝑨 𝑷𝑹𝑢𝑽𝑰𝑫𝑬𝑡π‘ͺ𝑰𝑨
(Para rezar cada primero de mes)

π‘Ίπ’‚π’π’•Γ­π’”π’Šπ’Žπ’‚ π‘»π’“π’Šπ’π’Šπ’…π’‚π’…, π‘«π’Šπ’—π’Šπ’π’‚ π‘·π’“π’π’—π’Šπ’…π’†π’π’„π’Šπ’‚ 
π’„π’π’π’„Γ©π’…π’†π’Žπ’† 𝒕𝒖 π’„π’π’†π’Žπ’†π’π’„π’Šπ’‚ 𝒑𝒐𝒓 𝒕𝒖 π’Šπ’π’‡π’Šπ’π’Šπ’•π’‚ 𝒃𝒐𝒏𝒅𝒂𝒅. 
π‘¨π’“π’“π’π’…π’Šπ’π’π’‚π’…π’ 𝒂 𝒕𝒖𝒔 𝒑𝒍𝒂𝒏𝒕𝒂𝒔, 
𝒂 π‘»π’Š, 𝒅𝒆 𝒕𝒐𝒅𝒂 π’„π’‚π’“π’Šπ’…π’‚π’… 𝒑𝒐𝒓𝒕𝒆𝒏𝒕𝒐, 
𝒕𝒆 π’‘π’Šπ’…π’ 𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒍𝒐𝒔 π’ŽΓ­π’π’”, 𝒄𝒂𝒔𝒂, π’—π’†π’”π’•π’Šπ’…π’ π’š 𝒔𝒖𝒔𝒕𝒆𝒏𝒕𝒐.
π‘ͺ𝒐𝒏𝒄é𝒅𝒆𝒍𝒆𝒔 𝒍𝒂 𝒔𝒂𝒍𝒖𝒅,
𝒍𝒍é𝒗𝒂𝒍𝒐𝒔 𝒑𝒐𝒓 𝒃𝒖𝒆𝒏 π’„π’‚π’Žπ’Šπ’π’, 
𝒒𝒖𝒆 𝒔𝒆𝒂 π’”π’Šπ’†π’Žπ’‘π’“π’† 𝒍𝒂 π’—π’Šπ’“π’•π’–π’… 
𝒍𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒍𝒐𝒔 π’ˆπ’–Γ­π’† 𝒆𝒏 𝒕𝒐𝒅𝒐 π’Žπ’π’Žπ’†π’π’•π’, 
𝑻𝒖 𝒆𝒓𝒆𝒔 𝒕𝒐𝒅𝒂 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒂𝒏𝒛𝒂. 
𝑻𝒖 𝒆𝒓𝒆𝒔 𝒕𝒐𝒅𝒐 𝒄𝒐𝒏𝒔𝒖𝒆𝒍𝒐. 
𝑬𝒏 𝒍𝒐 𝒒𝒖𝒆 π’Žπ’Š π’Žπ’†π’π’•π’† 𝒂𝒍𝒄𝒂𝒏𝒛𝒂, π’šπ’ 𝒕𝒆 π’„π’π’π’•π’†π’Žπ’‘π’π’.
𝑬𝒏 π‘»π’Š 𝒄𝒓𝒆𝒐, 𝒆𝒏 π‘»π’Š 𝒆𝒔𝒑𝒆𝒓𝒐, 𝒆𝒏 π‘»π’Š π’„π’π’π’‡π’Šπ’.
𝑻𝒆 π’‚π’Žπ’ π’š 𝒕𝒆 𝒗𝒆𝒏𝒆𝒓𝒐.
𝑻𝒖 π’…π’Šπ’—π’Šπ’π’‚ π’‘π’“π’π’—π’Šπ’…π’†π’π’„π’Šπ’‚ 𝒔𝒆 π’†π’™π’•π’Šπ’†π’π’…π’‚ 
𝒆𝒏 𝒄𝒂𝒅𝒂 π’Žπ’π’Žπ’†π’π’•π’ 
𝒑𝒂𝒓𝒂 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒖𝒏𝒄𝒂 𝒏𝒐𝒔 𝒇𝒂𝒍𝒕𝒆 𝒄𝒂𝒔𝒂, 
π’—π’†π’”π’•π’Šπ’…π’ π’š 𝒔𝒖𝒔𝒕𝒆𝒏𝒕𝒐, 
π’π’Š 𝒍𝒐𝒔 𝒔𝒂𝒏𝒕𝒐𝒔 π’”π’‚π’„π’“π’‚π’Žπ’†π’π’•π’π’” 
𝒆𝒏 𝒆𝒍 ΓΊπ’π’•π’Šπ’Žπ’ π’Žπ’π’Žπ’†π’π’•π’.
π‘¨π’ŽΓ©π’.

Padrenuestro, AvemarΓ­a y Gloria

¡Dios mΓ­o, Trinidad a quien adoro!,
la Iglesia nos sumerge en tu misterio;
te confesamos y te bendecimos,
SeΓ±or, Dios nuestro.

Como un rΓ­o en el mar de tu grandeza,
el tiempo desemboca en hoy eterno,
lo pequeΓ±o se anega en lo infinito,
SeΓ±or, Dios nuestro.

Oh Palabra del Padre, te escuchamos:
Oh Padre, mira el rostro de tu Verbo;
Oh EspΓ­ritu de Amor, ven a nosotros;
SeΓ±or Dios nuestro.

¡Dios mΓ­o, Trinidad a quien adoro!
Haced de nuestras almas vuestro cielo,
llevadnos al hogar donde tΓΊ habitas,
SeΓ±or, Dios nuestro.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu:
fuente de gozo pleno y verdadero,
al Creador del cielo y de la tierra,
SeΓ±or, Dios nuestro. AmΓ©n.

OREMOS
AmorosΓ­simo Dios, Trino y Uno, Padre, Hijo y EspΓ­ritu Santo, en quien creo, en quien espero, a quien amo con todo mi corazΓ³n, cuerpo y alma, sentidos y potencias, porque eres mi Padre, mi SeΓ±or y mi Dios, infinitamente bueno y digno de ser amado sobre todas las cosas; me pesa, Trinidad SantΓ­sima; de haberte ofendido y propongo nunca mΓ‘s ofenderte. Espero de tu suma bondad y misericordia infinita, el perdΓ³n de todos mis pecados y la gracia de perseverar en un verdadero amor y autΓ©ntica devociΓ³n a tu siempre amable y SantΓ­sima Trinidad. AmΓ©n. 

Gloria y honor a Dios 
en la unidad de la Trinidad: 
al Padre, al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo, 
por todos los siglos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. AmΓ©n.

PRECES
El Padre, al dar la vida por el EspΓ­ritu Santo a la carne de Cristo, su Hijo, la hizo fuente de vida para nosotros. Elevemos, pues, al Dios Uno y Trino nuestro canto de alabanza, diciendo:

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Padre santo, a nosotros, que no sabemos pedir lo que nos conviene, dΓ­gnate darnos el EspΓ­ritu Santo, para que venga en ayuda de nuestra debilidad e interceda por nosotros.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Hijo de Dios, que pediste al Padre que diera a tu Iglesia el Defensor, haz que el EspΓ­ritu de la verdad estΓ© siempre con nosotros.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Ven, EspΓ­ritu Santo, y comunΓ­canos tus frutos; el amor, la alegrΓ­a, la paz, la comprensiΓ³n, la servicialidad, la bondad, la lealtad, la amabilidad, el dominio de sΓ­, la sobriedad, la castidad.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Padre Todopoderoso, que enviaste a nuestros corazones el EspΓ­ritu de tu Hijo que clama "¡Abba, Padre!", haz que nos dejemos llevar por el EspΓ­ritu Santo, para que seamos herederos tuyos y coherederos con Cristo.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Cristo, que enviaste el Defensor, que procede del Padre, para que diera testimonio de Ti, haz que nosotros tambiΓ©n demos testimonio de Ti ante los hombres.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Padre, Dios todopoderoso y eterno, envΓ­a en nombre de tu Hijo el EspΓ­ritu Santo Defensor sobre la Iglesia, para que la mantenga en la unidad de la caridad y de la verdad plena.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Manda, SeΓ±or, trabajadores a tu mies, para que hagan discΓ­pulos de todos los pueblos, bautizΓ‘ndolos en el nombre del Padre, del Hijo y del EspΓ­ritu Santo, y les den firmeza en la fe.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Ayuda, SeΓ±or, a todos los perseguidos por causa de tu Hijo, ya que Γ‰l prometiΓ³ que TΓΊ les darΓ­as el EspΓ­ritu de la verdad para que hablara por ellos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Padre todopoderoso, que todos los hombres reconozcan que TΓΊ, con el Verbo y el EspΓ­ritu Santo, eres uno, para que crean, esperen y amen al Dios ΓΊnico.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

- Padre de todos los que viven, haz que los difuntos tengan parte en tu gloria, en la que tu Hijo y el EspΓ­ritu Santo reinan contigo en Γ­ntima y eterna uniΓ³n.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.

A Ti el honor y el imperio, 
a Ti la gloria y el poder, 
a Ti la alabanza y la aclamaciΓ³n 
por los siglos de los siglos, 
oh Santa Trinidad.

Padre nuestro, que estΓ‘s en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hΓ‘gase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada dΓ­a;
perdona nuestras ofensas,
como tambiΓ©n nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentaciΓ³n
y lΓ­branos del mal. AmΓ©n. 

Rezamos nueve veces: 

Santo, Santo, Santo es el SeΓ±or 
Dios del Universo, 
llenos estΓ‘n los cielos y la tierra 
de su gloria.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al EspΓ­ritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. AmΓ©n.
A Ti, Dios Padre no engendrado, 
a Ti, Hijo ΓΊnico, a Ti, EspΓ­ritu Santo Defensor, 
santa e indivisible Trinidad, te confesamos, 
con el corazΓ³n y con la boca te alabamos 
y te bendecimos; 
a Ti la gloria por los siglos de los siglos. 
AmΓ©n.

ORACIΓ“N FINAL
Dios, Padre todopoderoso, que has enviado al mundo la Palabra de la verdad y el EspΓ­ritu de la santificaciΓ³n para revelar a los hombres tu admirable misterio, concΓ©denos profesar la fe verdadera, conocer la gloria de la eterna Trinidad y adorar su Unidad todopoderosa. Por nuestro SeΓ±or Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del EspΓ­ritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. AmΓ©n.
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