Señor Jesucristo, que eres llamado Príncipe de la Paz, que eres Tú mismo nuestra paz y reconciliación, que tan a menudo dijiste: "La Paz contigo, la paz les doy." Haz que todos hombres y mujeres demos testimonio de la verdad, de la justicia y del amor fraternal.
Destierra de nuestros corazones cualquier cosa que pueda poner en peligro la paz. Ilumina a nuestros gobernantes, para que ellos pueden garantizar y defender el gran regalo de la paz.
Que todas las personas de la tierra nos sintamos hermanos. Que el anhelo por la paz se haga presente y perdure por encima de cualquier situación. Amén.
San Juan XXIII.
